Tarjeta, SPEI o wallet: cómo elegir el método de pago correcto según tu negocio
Aprende cómo elegir entre tarjeta, SPEI o wallet según tu negocio. Costos, fricción, riesgo y casos reales para tomar mejores decisiones de pago.
Elegir un método de pago no es una decisión técnica.
Es una decisión de negocio, margen y crecimiento.
Y sin embargo, la mayoría de los negocios eligen así:
“Pon tarjeta porque todos usan tarjeta.”
“SPEI porque es más barato.”
“Wallet porque está de moda.”
Resultado:
– Margen erosionado
– Fricción innecesaria
– Clientes que abandonan sin que sepas por qué
La verdad incómoda es esta:
no existe el mejor método de pago universal.
Existe el método correcto para TU caso de uso.
El error común: pensar en pagos como un feature
Muchos PMs y founders ven los pagos como:
“Algo que tiene que funcionar.”
Pero los pagos son en realidad:
Un driver de conversión
Un centro de costos
Un mecanismo de control de riesgo
Un acelerador (o freno) del cash flow
Elegir mal el método de pago puede costarte más que una mala campaña de marketing.
Tarjeta: fricción mínima, costo máximo
Cuándo tiene sentido usar tarjeta
Tarjeta funciona mejor cuando:
El cliente espera inmediatez
El ticket es medio o bajo
La experiencia importa más que el costo
Hay recurrencia o pagos impulsivos
Ejemplos típicos:
Ecommerce
Suscripciones
Apps B2C
SaaS self-serve
Lo que casi nadie te dice
Tarjeta:
Cobra fees visibles… y ocultos
Introduce riesgo de:
Fraude
Chargebacks
Disputas
Puede volverse inviable en márgenes pequeños
👉 Si tu margen es del 10% y tu fee total es 4–6%, ya estás jugando en contra.
SPEI: barato, poderoso… y mal usado
Cuándo SPEI es una ventaja real
SPEI brilla cuando:
El ticket es alto
El cliente no necesita confirmación instantánea
Tu margen es sensible al fee
Operas en México (clave)
Ejemplos:
B2B
Servicios profesionales
Pagos únicos de alto valor
Recargas, prepago, balance top-up
El gran error con SPEI
SPEI falla cuando:
No confirmas en tiempo real
No automatizas conciliación
El usuario no sabe qué hacer después de pagar
Resultado típico:
“Ya pagué”
“No me aparece”
“Mándame el comprobante por WhatsApp”
👉 SPEI sin UX y backend sólido es fricción pura.
Wallets: menos pagos, más estrategia
Las wallets no son solo un método de pago.
Son una estrategia de retención.
Cuándo una wallet tiene sentido
Wallets funcionan cuando:
Hay pagos frecuentes
Quieres reducir fees por transacción
Buscas lock-in del usuario
Puedes justificar el saldo prepago
Ejemplos:
Marketplaces
Apps de movilidad
Plataformas con consumo recurrente
Ecosistemas cerrados
La verdad incómoda
Una wallet:
Complica regulación
Exige controles operativos
Requiere volumen para valer la pena
👉 Si no tienes recurrencia real, una wallet es sobreingeniería.
Cómo elegir el método correcto (framework rápido)
Antes de elegir, responde esto:
¿Quién paga?
B2C impulsivo ≠ B2B racional¿Cuánto paga?
$200 ≠ $20,000¿Cada cuánto paga?
Una vez ≠ todos los meses¿Qué duele más?
– Fee
– Fricción
– Riesgo
– Operación¿Qué puedes automatizar hoy?
El mejor método mal operado es el peor.
Spoiler de PM: casi nunca es uno solo
Los productos maduros no eligen un método.
Diseñan una estrategia de pagos:
Tarjeta para conversión
SPEI para eficiencia
Wallet para retención
El error no es ofrecer varios métodos.
El error es no saber para qué sirve cada uno.
Cierre
Pagos no es “infraestructura invisible”.
Es palanca de negocio.
Si estás eligiendo métodos de pago solo por costo o moda,
ya estás perdiendo dinero…
solo que aún no lo ves en el dashboard.

